La olla de hierro

La olla de hierro

Unos buscadores de tesoros antiguos, viajaron hasta una vieja propiedad en la que se decía que en el sótano estaba enterrado un cofre lleno de monedas de oro.

El líder del grupo se entrevistó con el dueño de la casa y le dijo:

– Mis muchachos y yo nos dedicamos a extraer piezas históricas, le daremos el 25% de las ganancias que obtengamos.

– De acuerdo. Puede hacer lo que le plazca, solamente le pido que por favor me avise si encuentra algo. Por cierto, si terminan temprano me gustaría contarles una historia de miedo corta.

– Cuente con eso.

Los hombres bajaron con herramientas especializadas y comenzaron a horadar el piso siguiendo patrones previamente establecidos.

– ¡Espera, creo que aquí ese lugar! El detector de metales se volvió loco. Mencionó el líder

– Bah, es sólo una olla de hierro repleta de carbón, mejor sigamos en otro lugar. Exclamó otro.

– Un minuto, eso no es carbón, hay minúsculas porciones que brillan. Replicó otro de los trabajadores.

– Es verdad, yo también veo ese brillo. Déjame limpiar una de las piezas con un paño humedecido.

– ¡Es imposible! Señores quiero informarles que hemos encontrado una olla llena de pepitas de oro puro.

– ¿Oro? ¿Estás completamente seguro de tu afirmación?

– Claro que estoy seguro. Antes dedicarme esto, trabajaba en una tienda de empeños.

– Hay que avisarle al dueño de la casa ¿no?

– Por supuesto que sí, pero él no tiene porqué saber toda la verdad. Rió el líder.

– ¿A qué te refieres?

– Muy simple, solo le diremos que encontramos la olla de hierro, pero vacía.

– ¡Tú, trae unas bolsas y llénalas con el oro!

Repentinamente en el sótano se oyó una fuerte carcajada, seguida de un grito.

– Dejen mi tesoro donde está, si no quieren morir.

Los hombres giraron la cabeza hacia atrás y observaron a un duende de aspecto aterrador y mirada amenazante que sostenía un marro con ambas manos. Todos huyeron de la casa despavoridos, dejando el oro en ese lugar.

Cuando todo terminó el duende recobró su forma humana. Era el dueño de la casa.

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