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El susto

El susto

Esta obra de teatro se trata sobre Lourdes, una niña bastante tímida e introvertida, dado que se enfermaba muy fácilmente con tan sólo salir a la calle sin abrigarse. Por ello, sus padres no la dejaban tener muchas amistades.

Sin embargo, un día que estaba viendo a través de su ventana, pudo notar como la casa de al lado estaba siendo ocupada por una nueva familia. Del carro que antecedía a la mudanza bajaron un hombre alto y gordo, una mujer delgada y una niña aproximadamente de su misma edad.

No le mencionó nada a nadie, pero el solo hecho de percatarse de que tendría unos cuantos pasos, una vecina con la cual platicar y jugar, hizo que ideara la manera perfecta para conocerla.

Un domingo por la mañana, sin que sus papás se dieran cuenta, salió por la puerta trasera y se dirigió a la casa contigua. Golpeó ligeramente la ventana del cuarto de la otra niña e inmediatamente ambas se pusieron a conversar.

Es una de esas veces en que la amistad se da de forma espontánea. Lulú le explicó su situación a Raquel (así se llamaba la chiquilla). Y ella le dijo:

Raquel – No te preocupes. ¿Tienes celular y Facebook?

Lulú – Si claro.

Raquel – Entonces ya está. Con eso nos podemos mensajear sin problemas.

Lulú – ¡Tienes razón! Como no lo pensé.

Obra de teatro

Transcurrieron así varias semanas hasta que la mamá de Lulú se dio cuenta de que algo raro estaba pasando. Luego de conversar un rato con su hija, la hizo que le confesara toda la verdad.

En un principio, la mujer creyó que lo más prudente era castigar a su hija, ya que había salido sin su consentimiento. No obstante, al platicar con su marido llegaron a la conclusión de que el conversar con alguien de su edad era algo bueno para la niña.

Madre de Lulú – Oye hija ¿por qué no invitas a Raquel que venga el fin de semana?

Lulú – ¿En serio mamá?

Madre de Lulú – Si he hablado con sus papás y están de acuerdo.

Lulú – ¡Eres la mejor mamá del mundo! Ahora mismo la llamo.

El viernes en la tarde, Raquel llegó puntual a la cita. El menú de la comida estuvo compuesto por sopa de verduras y lasaña. Por la tarde, las niñas hicieron la tarea que les habían dejado en el colegio, pues la madre de Lulú decía que antes te poder irse a jugar debían concluir sus deberes escolares.

Luego de eso jugaron hasta cansarse. Cuando llegó la hora de dormir, se acostaron en la cama y apagaron la luz. Sin embargo, unos minutos después empezaron a escuchar ruidos provenientes del jardín.

Obra de teatro toby

Lulú – Hay algo ahí afuera. Tengo mucho miedo.

Raquel – De seguro es sólo el viento. No me digas que le tienes miedo a los espantos.

Lulú – No, pero es que nunca había escuchado gruñidos tan fuertes.

Raquel – ¿Gruñidos? Déjame ver.

La niña abrió la ventana y en instantes lanzó un grito de felicidad.

Raquel – Pero si eres tú Toby ¿cómo te escapaste de la casa?

Lulú – ¿Quién es Toby?

Raquel – Es mi perrito. Es muy inteligente, siempre trata de seguirme a dónde voy.

Lulú – Vaya pues qué susto me ha dado. Ay ¡qué bonito está! ¿Me dejas acariciarlo?

Raquel – Por supuesto.

Finalmente, luego de ese simpático incidente, las niñas pudieron dormir tranquilas.