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La ciudad del sol

La ciudad del solLa crónica en la que está basada esta peculiar leyenda corta procede de la región del continente americano que en un tiempo se conoció simplemente como la zona mesoamericana. Es decir, donde se asentaron culturas tan importantes como la Azteca o la Maya.

De acuerdo con las memorias de los primeros hombres europeos que se aventuraron a explorar a detalle cada rincón de esos lugares, deseaban encontrar con fervor la mítica “Ciudad del Sol”, un sitio mágico y místico lleno de tesoros incuantificables.

No podemos olvidar que en aquellos años, los conquistadores pensaban que la mayoría de los objetos o edificaciones estarían cubiertas de oro macizo, pues este metal era utilizado sobre todo por los dirigentes de las tribus indígenas.

Puedo decir que gente que aún vive en poblados en donde se hablan dialectos, cuentan que en efecto la “Ciudad del Sol” no solamente existió, sino que aún hoy en día sigue ubicada exactamente en donde estaba. Sólo que se trata de un lugar el cual los mortales no pueden visitarlo.

En dicha metrópoli se hallan los espíritus de los hombres que alguna vez dirigieron los destinos de las tropas de los caballeros jaguares o de los caballeros águilas. Los palacios tienen forma de pirámides y además de estar recubiertas de oro macizo, tienen piedras preciosas y semi preciosas en todas sus hendiduras, destacando por supuesto el jade.

La analogía que se hace con el Sol es muy simple de explicar, ya que el astro se relacionaba desde la época de los egipcios con la divinidad y con la realeza. Sin embargo, hay otro grupo de personas que dice que se le dio ese nombre, debido a que el oro hace que su intensidad luminosa será mayor y por ende más sencilla de situar.

Desdichadamente jamás estaremos en posibilidades de comprobar la existencia de esta ciudad prehispánica. Al menos no en esta vida.

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La llorona

La lloronaCuenta la leyenda que una mujer azteca joven y bella se enamoró de un hombre español, el cual pertenecía a una familia muy adinerada y prestigiosa. En aquellos tiempos era prohibido que un miembro de la nobleza tuviera una relación formal con la gente del pueblo, era una deshonra para la familia.

A final de cuentas el amor pudo mas que las prohibiciones, ellos dos terminaron por enamorarse y llevar una relación amorosa en secreto.

Esta relación duro varios años y dejó como consecuencia a dos pequeños hijos, uno de 5 años y el otro bebé apenas de 1 año.

Hubo un gran problema entre ellos, ya que la familia del hombre por fin encontró a la mujer indicada para él, una dama Española y la orden es que debían casarse de inmediato.

La mujer no aguantó esa traición y se enfrentó a la familia, les dijo toda la verdad sobre el amorío y que habían tenido dos pequeños varones. No importo nada lo que dijo, el hombre la despreció y desconoció, llamándola una mentirosa y termino por casarse con la joven dama española.

Fue tanto el dolor de esa mujer que la llevo a la locura. Tomó a sus dos hijos y los llevó al un lago en donde los ahogo hasta quitarles la vida. A ella jamás se le volvió a ver en persona, dicen que el agua se la llevó al mismo infierno por el asesinato de sus hijos.

La leyenda dice que cada noche alrededor de las 11 de la noche se ve pasar a una mujer de blanco por las calles de la ciudad, dicen que es el fantasma de la mujer que viene arrepentida buscando a sus hijos. – ¡Ay mis hijos, ¿Dónde están mis hijos? – es la frase que dice con mucho sufrimiento según las personas que han logrado verla.

La leyenda de los tesoros piratas de Guaymas

La leyenda de los tesoros piratas de Guaymas

Cuenta la leyenda que en la época dorada de los barcos, los piratas llegaban al puerto de Guaymas México, a guardar sus tesoros dentro de cuevas en las alturas de los cerros.

Una de las historias más contadas por la gente de este puerto es que una de las familias más poderosas de la ciudad hicieron su riqueza gracias a que encontraron un cofre lleno de oro.

Se dice un joven padre y su hijo, salieron de excursión por los cerros de la ciudad ya que la caminata era uno de sus pasatiempos favoritos. Lo curioso ocurrió que en lo alto de un cerro empezaron a mirar un resplandor como de fuego, no era común que hubiera algún incendio porque no había vegetación o basura que pudiera generarla. No tomaron importancia y siguieron por su recorrido.

Al llegar de la caminata el joven padre le contó a su abuela lo que había pasado, a lo que inmediatamente ella le contesto que era una señal, ¡es una señal, córrele para allá, es una seña de que alguien que ya no está entre nosotros quiere darte la ubicación de algo preciado para él!

Tal como lo dijo la señora, el padre e hijo fueron nuevamente al lugar donde habían visto la llama, pero esta vez iban preparados con herramientas pasa escavar. Excavaron toda la tarde hasta que se metió el sol sin encontrar nada, justo cuando estaban por retirarse una llama apareció algunos metros frente a ellos, empezaron a buscar ahí y encontraron un cofre que parecía pertenecerle a piratas, ya que dentro se encontraron con joyas preciosas y oro cubierto de sal.

Como estas historias hay muchas en este pequeño puerto, y en la actualidad muchas personas tienen como pasatiempo buscar tesoros escondidos a los alrededores, esperando tener suerte de encontrar alguna señal que les diga buscar un tesoro.

El chupacabras

El chupacabras

Por las mañanas, mi papá acostumbraba poner en la televisión el noticiero matutino, mientras desayunábamos. En una parte porque quería enterarse del reporte del tráfico y por la otra, le interesaba saber los resultados deportivos.

El titular de la emisión miró fijamente a la cámara y dijo:

– Antes de pasar con el reporte de nuestra red de motociclistas viales, vamos a pasar un reportaje especial conmemorando los 10 años de la primera aparición del chupacabras en nuestro país.

Fue entre 1995 y 1997 que el chupacabras se convirtió en una leyenda mexicana cortas, puesto que la descripción que daban los supuestos “testigos” cambiaba mucho entre sí.

Unos decían que era un ser de color verdoso, de un metro de estatura que tenía la espalda llena de escamas, tal y como lo podemos apreciar en algunos reptiles de gran tamaño.

Por su parte, otros aseguraban que se trataba de una mutación entre un perro grande y un coyote que atacaba por las noches a animales domésticos.

Lo cierto es que quedaron grabadas en vídeo muchas pruebas de los supuestos ataques del chupacabras. Una de las peculiaridades que incentivaron a que la gente no olvidara este mito era que las presas atacadas (por lo general borregos y cabras) tenían dos agujeros en una zona específica del cuerpo.

Además, dichos cadáveres no contenían ni una sola gota de sangre.

Los rumores de la existencia de este ser, se extendieron por gran parte de Centroamérica. Inclusive hay quienes aseveran que el primer avistamiento de un chupacabras fue nada más y nada menos que en “La isla del encanto”. Obviamente me estoy refiriendo a Puerto Rico.

Aquí en México diversos grupos de comerciantes aprovecharon el boom mediático para sacar toda clase de mercancías posibles: camisetas, gorras, pulseras, plumas, máscaras de látex etcétera. El colmo fue que un grupo musical sacó a la venta un disco de merengue que hablaba sobre el tema.

Finalmente, sólo me resta mencionar que la corriente filosófica del país sostuvo que todo este alboroto fue creado con el objetivo de desviar la atención de la masa, de asuntos más importantes. ¿Tú qué opinas?

Leyenda mexicana del espanta niños

Leyenda mexicana del espanta niños

En un poblado ubicado en el sur de México, se conoce la leyenda mexicana del espantaniños. Armando era un joven un tanto trastornado que gustaba de asustar niños en los panteones principalmente durante las fechas referentes a la celebración del día de muertos.

Su disfraz era de lo más sencillo y simple. Usaba un batón ancho de color negro y una máscara confeccionada a base de cuero de vaca. Las costuras de esa pieza estaban tan mal unidas que las puntadas sobresalían tanto que daba la apariencia de que aquello eran las llagas supurantes de un rostro desfigurado.

Una noche se escondió detrás de una lápida y esperó hasta que llegara una de sus víctimas. Más lo que él no sabía era que esa pequeña criatura que llegó allí era un hechicero disfrazado de niño.

– Sé quién eres. Te pido que dejes de asustar a los niños, ya que algunos han estado a punto de morir del pavor. Dijo el mago ya con apariencia de hombre.

– De ninguna manera mi amigo. Por algo me he ganado el mote del espantaniños. Quiero que el terror se esparza hasta que se forme una leyenda mexicana sobre mi persona. Replicó el hombre perturbado.

En ese instante, el hechicero tomo tres monedas de plata y las roció con una pócima. Acto seguido, las arrojó con dirección al rostro de Armando. La máscara de piel comenzó a enjutarse, a tal punto que era imposible respirar.

Armando tomó un cuchillo de su cinturón y le hizo un pequeño agujero a lo que creía aún era la máscara. Sin embargo, de su propia carne emanaron gusanos y sanguijuelas quienes le devoraron los ojos y la lengua.

Lo que aconteció fue que la máscara se fusionó con su propia piel creando una de las imágenes más putrefactas de las que se tienen registros. De esa manera concluyó sus días el tristemente célebre “espantaniños”